VOZ FLORECIDA
Cuentos que buscan llegar donde hace tiempo nadie cuenta uno
Del 1 al 5 de septiembre, la tercera edición del Festival de Narración Oral “Voz Florecida” llevará funciones, talleres y encuentros a escuelas, instituciones y espacios comunitarios de Formosa Capital, Misión Laishí y Villa Escolar. Narradoras de distintas provincias se sumarán a voces locales para hacer circular historias entre públicos de todas las edades.
Durante cinco días, Voz Florecida volverá a sacar los cuentos de sus escenarios habituales para llevarlos a escuelas, Casas de la Solidaridad, espacios comunitarios y otros puntos de la provincia.
La propuesta reunirá a narradoras provenientes de Buenos Aires, Tucumán, Catamarca, Córdoba, Chaco y Río Negro, junto a integrantes locales del Taller de Narración Oral Voz Florecida. El recorrido combinará funciones, instancias de formación y encuentros con niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas mayores.
Para Marina Silveri, impulsora del festival, uno de los desafíos de la narración oral es ampliar sus públicos. Aunque escuchar cuentos suele estar muy ligado a la infancia, esa experiencia se vuelve menos frecuente a medida que pasan los años.
En las Casas de la Solidaridad, por ejemplo, el encuentro adquiere una dinámica particular.
“Los adultos mayores tienen tantas cosas para contar que, al escuchar cuentos, se desencadena un clima muy lindo donde ellos también cuentan sus cuentos, cuentan sus historias”, relató Silveri.
NARRADORAS QUE PONEN EL ENCUENTRO EN PRIMER LUGAR
La conformación del grupo también forma parte de la identidad del festival. Silveri integra una amplia comunidad de narradores y narradoras con la que mantiene intercambios, capacitaciones y encuentros en distintos puntos del país. De allí surgen muchas de las invitadas que cada año llegan a Formosa.
Más allá de sus trayectorias, destaca en ellas una cualidad común: la capacidad de comprender cada espacio y encontrarse con sus públicos poniendo la historia por encima de la exposición personal.
“No buscan destacarse, sino que el cuento llegue y abrace”, resumió.
Este año participarán narradoras invitadas de seis provincias, a las que se sumarán voces locales que acompañarán las distintas actividades programadas.
UN FESTIVAL QUE RECORRE EL TERRITORIO
En Formosa Capital habrá funciones en establecimientos educativos de distintos barrios, en las Casas de la Solidaridad de La Floresta y barrio Obrero, en el Hospital de la Madre y el Niño y en otros espacios comunitarios.
El festival se sostiene de manera autogestiva y solidaria, y amplía su recorrido a partir de la articulación con organismos e instituciones provinciales. En esta edición llegará tanto a establecimientos educativos dependientes del Ministerio de Cultura y Educación como a espacios vinculados al Ministerio de la Comunidad, donde se desarrollan acciones con jóvenes, entre ellos quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Silveri valoró especialmente ese trabajo al señalar que “en Formosa tenemos un Estado presente en muchos aspectos”, y destacó la posibilidad de que Voz Florecida pueda sumarse a esos espacios para aportar, desde la narración oral, nuevas instancias de encuentro, escucha e imaginación.
El viernes 4 de septiembre, parte del recorrido llegará a Misión Laishí, con funciones en escuelas EIB de Laguna Gobernador y El Dorado. También habrá actividades en Villa Escolar, Colonia Km 100 y una función comunitaria en la Casa del Bicentenario.
Para Silveri, transitar estos lugares permite que el festival dialogue también con la diversidad cultural de Formosa.
“Vamos a transitar esta paleta de lo pluricultural y lo multiétnico que tiene Formosa”, sostuvo.
HISTORIAS QUE ABREN CONVERSACIONES
Voz Florecida no piensa la narración únicamente como una función en la que alguien cuenta y otros escuchan.
“Nos parece que un cuento genera conversación”, explicó Silveri.
Y esa conversación puede continuar mucho después de terminada una historia: despertar recuerdos, habilitar intercambios y hacer que quienes estaban escuchando comiencen también a contar.
Esa dimensión del encuentro atraviesa buena parte de la propuesta y explica por qué el festival busca llegar a públicos y espacios tan diversos.
FUNCIONES, TALLERES Y UN CIERRE ABIERTO
Además de las funciones, la programación incluirá espacios de formación. Entre ellos, el taller “Títeres y Narración Oral: Historias en la palma de la mano”, a cargo de Gladys Márquez, y “La Narración Oral como herramienta pedagógica”, dictado por Carla Herbstein y destinado a estudiantes de profesorados.
El cierre será el sábado 5 de septiembre en La Mandinga, con una función para las infancias a las 16 y una función final a las 21, ambas a la gorra.
Pero para Silveri, lo que queda después de cada función no siempre puede medirse en aplausos.
“El aplauso sí, pero más que nada la mirada, el abrazo”, dice cuando intenta explicar qué reciben quienes salen a contar historias.
Tal vez por eso Voz Florecida vuelve a ponerse en movimiento. Porque detrás de cada escuela, cada viaje y cada función hay algo tan sencillo como difícil de reemplazar: una persona dispuesta a contar y otra que se deja llevar por una historia.
Durante cinco días, los cuentos volverán a circular por distintos puntos de Formosa. Y la intención, como resume Marina, sigue siendo la misma:
“Que el cuento llegue y abrace.”