En un contexto económico adverso generado por las políticas de ajuste del Gobierno Nacional, la Provincia logró mantener el equilibrio de sus cuentas en 2025, posicionándose entre las siete jurisdicciones con superávit y consolidando una administración responsable de los recursos públicos.
Formosa se ubicó entre las siete provincias del país que cerraron el año 2025 con superávit fiscal, es decir, con ingresos superiores a sus gastos. Este resultado se alcanzó en un escenario complejo, marcado por el fuerte ajuste impulsado a nivel nacional, que afectó a la mayoría de los distritos, según datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y de la Administración Pública No Financiera provincial (APNF).
A diferencia de otras jurisdicciones, la provincia logró sostener el equilibrio de sus cuentas públicas, destacándose como la única del NEA en evitar el déficit. Este desempeño se dio junto a provincias como Córdoba, Jujuy, Neuquén, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán.
El contexto estuvo signado por la reducción de transferencias nacionales y la caída de la recaudación. Según informes económicos, las provincias recibieron menos fondos coparticipables, producto de la recesión y la baja en impuestos como IVA y Ganancias, lo que impactó directamente en sus recursos.
Durante el período analizado, el gasto de las provincias creció alrededor de un 9%, mientras que los ingresos lo hicieron solo en un 3%, generando un deterioro fiscal generalizado. Como consecuencia, el conjunto de provincias pasó de un superávit del 1,1% a un déficit del 2,9% en apenas un año.
En este escenario, recientemente muchas jurisdicciones recurrieron al endeudamiento para afrontar compromisos básicos. El Gobierno Nacional habilitó adelantos financieros con una tasa del 15% anual, lo que implicó nuevas obligaciones para las provincias que accedieron a este esquema.
A pesar de estas condiciones adversas y de no ser incluida entre las provincias que podrían acceder al adelanto de coparticipación, Formosa busca sostener una administración ordenada, priorizando el uso eficiente de los recursos y garantizando el funcionamiento del Estado sin comprometer su equilibrio fiscal.
Este resultado refleja un modelo de gestión que prioriza la responsabilidad fiscal con inclusión social, permitiendo a Formosa sostener políticas públicas en beneficio de su población, con aumentos salariales, el pago en tiempo y forma de los sueldos, y la continuidad de obras educativas y de salud en todo el territorio.
